Si tu carta sigue siendo un menú impreso o plastificado, probablemente ya conoces la fricción: cada vez que sube un precio o cambia un plato, tienes que reimprimir. Esto es lo que cambia cuando pasas a una carta digital con código QR.
Cambiar un precio no cuesta una nueva impresión
En papel, cambiar un solo precio significa reimprimir todas las cartas de tu local — o tacharlo a mano, lo que no se ve bien. En digital, editas el precio desde tu celular y el cambio se ve al instante en todas las mesas. Sin imprenta, sin esperar, sin costo adicional.
Tu carta se ve igual de bien en todas las mesas
Una carta de papel se desgasta: se mancha, se dobla, pierde páginas. Una carta digital se ve exactamente igual la primera semana que al año siguiente, porque no existe un objeto físico que se deteriore.
El cliente ve fotos reales de los platos
En papel, el espacio es limitado y las fotos casi nunca caben. En una carta digital puedes mostrar la foto de cada plato, lo que ayuda a que el cliente decida más rápido — y a que pida ese plato que se ve bien en la foto.
El cliente pide directo por WhatsApp
Una carta digital de Kiplans no es solo para mirar: tu cliente puede seleccionar los productos que quiere y enviar el pedido directo por WhatsApp, sin llamar al mesero ni hacer fila. Te contamos el detalle en este artículo sobre pedidos por WhatsApp.
Tu carta trabaja también fuera del local
El código QR se pega en la mesa, pero el link de tu carta también sirve en Instagram, en tu perfil de Google Maps o en tu estado de WhatsApp. Alguien que nunca ha ido a tu restaurante puede ver tu carta completa antes de decidir ir.
Si quieres ver todo lo que trae una carta digital de Kiplans, revisa la página de Carta digital.